Si no lees, búscate otro pasatiempo.
- Andres Felipe Gomez Montoya
- hace 2 días
- 2 Min. de lectura
Hace veinte años o más, en mi primera experiencia con el rol, pusieron ante mí un gran libro de unas 300 páginas —si mal no recuerdo—, a blanco y negro, en papel bond y con ilustraciones un tanto rudimentarias. La persona que me lo vendió insinuó que, tras leer aquel manual, tendría cientos de horas de entretenimiento con mis amigos. Para mí, aquello era un "gangazo"; venía de haber devorado la obra de Tolkien, El Señor de los Anillos, que supera con creces esa extensión.
Me lo bebí en un par de días , aferrado a la ilusión de crear historias y dejar volar la imaginación. Cuando se lo conté a mis amigos, todos quedaron enganchados; me pidieron el libro prestado para leer sus respectivas partes y crear sus personajes. En un santiamén, estábamos jugando. Lo disfrutamos durante años, antes de descubrir el enorme ecosistema de juegos de rol: vampiros, hombres lobo, vaqueros, fantasmas y mundos futuristas. Todos tenían algo en común: grandes libros de reglas que devoramos juntos, directores y jugadores.
La naturaleza de los juegos de rol es la lectura. Es un requisito esencial para pertenecer a este maravilloso pasatiempo. El juego inicia con un estudio detallado de los sistemas y los universos; aquí no hay mucho espacio para la interpretación libre: leer es leer. Aunque en la modernidad existan juegos con reglas cortas y concisas, el camino siempre te lleva al mismo lugar: leer un poco, un poco más o leer mucho.
Sin embargo, hoy vemos a muchas personas participando sin haber leído. Es fácil identificarlos: son quienes entorpecen el desarrollo de las sesiones o, sencillamente, se diluyen en el silencio.
El rol es un juego, sí, pero uno intelectual, creativo y demandante. No es para todo el mundo.
Con estas líneas quiero invitar a la reflexión de los Directores de Juego (DJ). Arrastrar a personas que no leen al mundo del rol es, a menudo, entorpecer las mesas de otros directores. Puede ser tentador priorizar la cantidad sobre la calidad, pero en este ámbito, la cantidad debe cumplir con un estándar mínimo de lectura. Es cierto que herramientas digitales modernas, como las de Dungeons & Dragons, permiten crear personajes de forma intuitiva y automática, facilitando que alguien que no lee tenga una hoja lista. No obstante, a la hora de la verdad, se evidencia una pérdida de enfoque y una reducción en la calidad de la experiencia para quienes sí hicieron la tarea.
Así que, señores: ¡a leer se dijo! La lectura despierta la mente y el alma, y en este pasatiempo necesitarán ambas en abundancia. Para los que no disfrutan de los libros, no se preocupen: hay muchos videojuegos excelentes o siempre pueden tomar un balón y darle con la cabeza.
¡Saludos!
¿Has notado la diferencia entre un jugador que lee y uno que no lee?
Si, es evidente
Si, pero no es tan evidente
En ocasiones
No, no se nota


soy jugador. y concuerdo con todo lo que dices, pero en mi opinion el jugador deberia de leer solamente lo que puede hacer su personaje, en terminos de habilidades, poderes, hechizos o lo que sea que es esclusivo de su personaje. mi error es que leo el total de las reglas y en muchas ocasiones me lleva a discutir mucho con un DJ en como se debe de aplicar la regla, y eso es lo que debe decidir un DJ, hay es donde radica la diferencia. Entonces, la invitacion que yo hago es que los jugadores lean las reglas que solo influyen en las habilidades, poderes o magia que puede hacer su personaje.