¿Sexualizar el rol? La muerte de la fantasía heroica por el exceso de "identidad"
- Andres Felipe Gomez Montoya
- hace 1 día
- 2 Min. de lectura
Así es, señores. Hemos llegado a la época menos pensada. Y lo más asombroso es que la afirmación es literal: es la menos pensada. Hemos relegado el ejercicio del razonamiento crítico a una instancia secundaria. Es una era difícil para aquellos que no logramos reducir nuestras capacidades cognitivas con el fin de mimetizarnos; para quienes nos negamos a censurarnos solo por el confort de la ignorancia.
No es ninguna sorpresa que el ecosistema de los juegos de rol (TTRPG) sea uno de los más afectados. En este artículo, abordaré solo uno de los muchos síntomas de esta problemática: la sexualización innecesaria del rol.
Del coqueteo épico a la agenda de identidad
Seducir al dragón o intentar ligar con la elfa bartender son situaciones clásicas en nuestras mesas. Bien manejadas, estas interacciones enriquecen la narrativa, generan momentos cómicos y nutren el trasfondo de los personajes. Es la salsa del rol. Pero de ahí a que, como Dungeon Master, deba interesarme si un PNJ es homosexual, trans, no binario o therian, hay un abismo que ni con una escoba voladora podrán cruzar.
Si nos enfocamos puntualmente en Dungeons & Dragons (D&D) —un juego de fantasía heroica—, las escenas sexuales resultan absolutamente irrelevantes. Lamentablemente, estamos viviendo un auge de estas dinámicas gracias, en parte, al cuestionable legado estético del "efecto Critical Role". Desperdiciar tiempo de juego creando escenas sexualizadas, o permitir que la sesión se detenga para debatir la identidad sexual de cada tabernero, es un ejercicio fútil. Es poner la capacidad creativa en reposo. Es tiempo que se podría usar en cosas más productivas, como ponerse las medias más lentamente.
El fetiche de la inclusión vs. la narrativa de acero
Aquí lanzo la piedra: La obsesión actual por la diversidad sexual en el rol no es inclusión, es exhibicionismo narrativo. Las buenas historias de fantasía heroica hacen que estos detalles sean irrelevantes. De hecho, forzarlos es contraproducente.
¿Necesitamos saber si el sastre del pueblo es homosexual para que la misión de rescatar a los colonos sea épica? No. ¿Ayuda en algo al combate contra un Beholder saber los pronombres de la criatura? Absolutamente no.
Necesitamos que el rol vuelva a ser un espacio sano y enfocado en la fantasía. Queremos historias donde el grupo de héroes salva al pueblo, recupera a los secuestrados y destruye a los demonios. En el trasegar de estas aventuras no necesitamos ver desnudismo, escenas de violación ni un desglose de la libido de los orcos.
La realidad ya está llena de sinsentidos y debates agotadores. Si vamos a habitar un mundo de fantasía, que sea uno donde lo que importe sea el filo de tu espada y la fuerza de tu voluntad, no lo que haces entre las sábanas en tu tiempo libre.
Enfocarse en la genitalidad de un avatar de papel es el nivel más bajo de creatividad al que un jugador puede aspirar
¿Qué hace a una partida épica?
La Estrategia: Gestionar recursos, tácticas de combate
La Ficha Clínica: Definir la libido del tabernero
El Postureo: Priorizar la agenda ideológica del jugador
El detalle innecesario: Identidad del genero del Beholder?


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